Poema de sábado escrito a las 10h
Me hago impopular
entregando a dios
un rugido arácnido,
como si pensar quebrara
la molécula de fe
que aún nos queda.
Más sigilo en los bebedizos nobles,
más imploro por mi meta lengua
que cabalga junto a la tuya,
unidos los unos a los otros
como esquirlas menores
de belleza friki,
¿dónde ha ido el dolor de ayer,
la misericordia cosida al hígado?
Flameando los cabellos,
enjugados en el color de este siglo,
coger el tranvía no basta
ni llamar por teléfono, los taxis,
ni toda la imaginería anterior
de sensibilidad inventada.
Caemos como goma dos
pletóricos de gravedad,
desnutridos de futuro
y sobrealimentados.

Fuerza que incendia los diarios,
Soportamos
