el viernes
El viernes es un día de esos como otro cualquiera pero que hacemos importante , como el lunes, a fuerza de nombrarlo.
Así que creamos una ilusión desmedida relacionada con el calendario laboral que se esfuma nada más llegar a casa...te cambias de ropa, , preparas la comida o te subes una pizza, retozas un poco en el sofá y ¡zas!, ¡manos a la obra! Te esperan dos lavadoras(una de color, otra de oscuro,) y mientras termina, bajas al super, haces la compra, te destrozas medio cuerpo queriendo llevar 20 bolsas en cada mano...vuelves a casa, subes a tender...recoger la casa, hecha unos zorros, la casa y yo misma, barrer, limpiar el polvo, fregar...ay ay ay... Ahora es el momento de un ver la obra con un cigarrito y una cola, orgullosa de lo que has hecho y visualizando lo que queda por hacer sumándole los minutos en una operación matemética sin precedentes. Y toda la intendencia donlimpio desplegada y alargada por la casa como un caos perfumado de higiene... ¡Ay! El baño, ¡cómo me abruma! Mientras restriego la bañera con la derecha le doy a los azulejos con la izquierda, ¡por dios, que me hostio!
Ya basta... A las 9h30 de la noche lo dejo todo,¡que no, que mañana terminaré!.
-¿¿¿Ducharse, vestirse ahora y salir a la calle???
Tú estás loca...me doy una ducha y me voy a la cama.

Paralogismo dijo
¡¡¡¡¡ será falsa ¡¡¡¡, si siempre me toca limpiar a mi ¡¡¡
3 Septiembre 2005 | 11:27 AM