Un pensamiento diminuto
Hoy me he despertado con una sensación extraña y durante todo el día he sentido la quemazón de un pensamiento solo, un pensamiento huérfano en la galaxia de neuronas que supuestamente puebla mi cerebro.
He pensado en la muerte, sí, en la muerte, ese opúsculo-ocaso que emerge erguido en la sinrazón de la vida y por vez primera he sentido que su contacto no me asusta, no me vuelca, no me embiste. Es inusual y es clarificador porque por primera vez acepto que la maquinaria se parará un día, que dejarán de zumbar mis aurículasy que esa dejación de movimiento estará inevitablemente relacionada con el momento en que aspiré la vida. Un ciclo que se cierra, un ciclo que abre. Y yo, que me hago mayor, porque si no , ¿a cuento de qué esta milonga?
Blog, sé compasivo conmigo.


Aura dijo
Hola,
sólo quería decirte que me ha gustado tu post.
28 Agosto 2007 | 09:20 PM